Acapulco, Gro., 25 de noviembre del 2023.- Eran pasaditas de las once de la noche del 25 de octubre, hace un mes exactamente, cuando
el viento empezó a arreciar y a las doce en punto, “Otis” se convertía en
huracán categoría 5, alcanzando los 325 kilómetros por hora, el más terrorífico
de todos los tiempos. Casi tres horas de terror vivimos los acapulqueños.
Durante ese lapso, se oía “aullar” los
vientos embravecidos por una furia arrolladora, que arrasaba y destruía todo a
su paso, árboles, casas, autos, de ricos y pobres, sin excepción sufrieron
daños de menores a mayores.
Los acapulqueños en su desesperación por
salvarse corrían a guarecerse en los baños, detrás de muros, en los clósets, en
los huecos de las escaleras, en cualquier lugar donde consideraran que pudieran
protegerse de esos enfurecidos vientos, orando al Creador que acabara tan
terrible pesadilla.
Otros más no tuvieron la misma suerte, “Otis”
los sorprendió en sus trabajos, como los que estuvieron al cuidado de los
yates, cuando regresaban a sus casas, cuando corrían a guarecerse… Hay muchas
historias llenas de dolor de las personas que hasta el momento no encuentran a
sus familiares.
LA RAPIÑA
Sin embargo, a las primeras horas del día 25,
miles de acapulqueños se volcaron a las calles saqueando centros comerciales,
aduciendo que era por la necesidad y que esas tiendas estaban aseguradas.
También se fueron tras los pequeños negocios,
los cajeros automáticos y todo lo que encontraron a su paso, llevándose dinero,
ropa, alimentos, electrodomésticos, hasta motos y autos, de estos últimos la
Fiscalía General del Estado ha recuperado varias unidades.
EMPIEZA LA RECONSTRUCCIÓN
Acapulco parecía una ciudad bombardeada, todo
era destrucción, las calles bloqueadas por árboles y postes de luz y teléfono
tirados impidiendo la circulación vial. Además, no había energía eléctrica,
agua, internet, telefonía móvil, transporte y alimentos.
A un mes de ese fatídico día, aún hay
montones de basura y escombros en partes importantes de la ciudad, pero las
brigadas trabajan duro para acabar de limpiar a la brevedad.
Los trabajadores de la CFE se convirtieron en
héroes. Casi de inmediato llegaron brigadas provenientes de todo el país para
ayudar al enorme y devastado pueblo acapulqueño, abocándose de día y noche a
levantar postes y restaurar las líneas para que la población tuviese luz en sus
hogares. Algunos corrieron con suerte, a los tres o cinco días les llegó la
energía eléctrica, otros a los diez o veinte días, y los más desafortunados
hasta el mes no tienen el vital fluido. Cada vez que surcaba el cielo un
helicóptero de CFE cargando un poste, se alegraban los corazones de todos los
damnificados.
También empezaron a trabajar jornadas
extenuantes los trabajadores de las líneas telefónicas; Telcel empezó a regalar
saldo a sus usuarios; llegó la ayuda humanitaria de varios estados de la República
y de otros países que se repartió y sigue repartiéndose en todas las colonias
acapulqueñas y en Coyuca de Benítez.
EL CENSO
Asimismo, llegaron brigadas de servidores de
la nación de todo el país para censar las viviendas, fue una labor agotadora, pero
finalmente lograron recabar los datos de cerca de 300 mil casas, cuyos
moradores serán beneficiados a partir del 29 de este mes con la cantidad de
ocho mil pesos, 12 despensas semanales, un kit de enseres y otro pago para
reconstrucción que iría de los $35 mil a los $60 mil pesos que se cubrirá en
dos exhibiciones a partir del 9 de diciembre de este año.
A un mes de esta gran desgracia que originó
el Huracán “Otis al entrar de lleno a Acapulco y afectar parcialmente a Coyuca
de Benítez, el puerto cada día luce mejor en la recolección de escombros y
basura, la economía se va reactivando con negocios de todo tipo que van
abriendo, hay eventos en puerta que se realizarán como la Gran Gala de
Pirotecnia de fin de año.
Todo está avanzando a gran velocidad, a fin
de que los acapulqueños podamos recibir a miles de turistas en esta temporada
de vacaciones decembrinas, para que haya circulación de dinero entre la
población y se logre más rápido la tan anhelada recuperación del puerto más
hermoso y famoso del mundo, Acapulco, para que vuelva a brillar aún más.

